Desafíos Tecnológicos (RFI)
Preguntas y respuestas
En esta sección de Preguntas Frecuentes (FAQ) encontrarás todas las respuestas y aclaraciones sobre el proceso RFI 2026 (Request for Information). Nuestro objetivo con este espacio es resolver tus dudas sobre el levantamiento de información técnica y facilitar la participación de entidades nacionales e internacionales dispuestas a aportar sus capacidades para co-desarrollar soluciones tecnológicas frente a los desafíos de innovación industrial del ITL.
El ITL es la entidad responsable de ejecutar el Proyecto financiado con el Aporte I+D de Corfo. Esto significa que le corresponde implementar las iniciativas, administrar los recursos del proyecto y velar por el cumplimiento de los objetivos y compromisos establecidos en el convenio suscrito con Corfo. Si el ITL selecciona un proyecto para desarrollar en conjunto con otras entidades, ITL no transfiere recursos a los terceros.
La contrapartida puede estar compuesta por aportes en dinero y aportes valorizados, como infraestructura, equipamiento o horas de trabajo del equipo. Sin embargo, los aportes valorizados solo podrán representar hasta un 20% como máximo de la contrapartida total, por lo que la mayor parte deberá corresponder a aportes en dinero.
Sí. Para efectos de la postulación, se pueden considerar las siguientes definiciones orientadoras:
- Alianza Industrial: Iniciativas desarrolladas en colaboración con empresas del sector productivo. Su objetivo es resolver desafíos tecnológicos y generar un impacto directo en la competitividad industrial. Se requieren alianzas estratégicas entre diversos actores.
- Test Bed: Infraestructura avanzada diseñada para proporcionar servicios tecnológicos a la industria. Permite la realización de pilotajes, formación y producción en condiciones controladas para apoyar el desarrollo y escalado de proyectos de I+D.
Cabe destacar que la clasificación de los mecanismos es una definición interna del ITL. Por ello, más que adscribir la propuesta a una categoría específica, se recomienda describir claramente la solución o iniciativa propuesta, el desafío que aborda, los actores involucrados, las capacidades a desarrollar y el impacto esperado. Con base en estos antecedentes, el ITL realizará la clasificación correspondiente según sus criterios internos.
El nivel de madurez tecnológica (TRL) debe definirse en función del estado de desarrollo de la solución y de los entornos en que esta ha sido validada o demostrada, conforme a las definiciones establecidas en las bases. Por lo tanto, el TRL es independiente del mecanismo bajo el cual la iniciativa pueda ser posteriormente canalizada (innovación abierta, alianza industrial o generación de capacidad tipo test bed).
El nivel de TRL se asocia a la tecnología y sus entornos de validación, mientras que la clasificación de la iniciativa dentro de un mecanismo específico corresponde a una definición interna del ITL. Por tanto, se recomienda responder este apartado en función del estado de desarrollo de la tecnología, los entornos donde ha sido validada (laboratorio, entorno relevante, piloto u operacional) y los hitos previstos para su escalamiento, independientemente del mecanismo bajo el cual la iniciativa pueda ser posteriormente clasificada por el ITL.
El ITL podrá coinvertir junto a la Entidad Proponente, pudiendo la contrapartida materializarse mediante aportes pecuniarios y/o aportes no pecuniarios (valorizados), tales como infraestructura, equipamiento, capital humano, conocimiento técnico, propiedad intelectual preexistente, bienes o servicios, siempre que sean demostrables, cuantificables y auditables.
Para este proceso, la contrapartida podrá estar compuesta por una combinación de aportes pecuniarios y no pecuniarios. No obstante, los aportes valorizados (no pecuniarios) podrán representar como máximo un 20% del total de la contrapartida comprometida, debiendo el porcentaje restante corresponder a aportes pecuniarios.
Por tanto, para efectos de este RFI, se solicita informar el nivel estimado de coinversión y contrapartida de la iniciativa, indicando la composición esperada de aportes pecuniarios y no pecuniarios, respetando el límite máximo de 20% para aportes valorizados.
Conforme al numeral 3.6 de las Bases, podrán constituir aportes valorizados la infraestructura, equipamiento, capital humano especializado, bienes, servicios, conocimiento técnico y propiedad intelectual preexistente (background IP), siempre que dichos aportes sean demostrables, cuantificables y auditables por el ITL.
En consecuencia, infraestructura de cómputo, horas de ingeniería especializada y propiedad intelectual preexistente son categorías admisibles de aporte valorizado.
De acuerdo con las bases del RFI, no se ha establecido un rango orientativo de presupuesto ni un monto máximo de aporte ITL por iniciativa. En esta etapa se solicita únicamente informar el presupuesto total estimado, el monto de coinversión del proponente y terceros y el monto de coinversión solicitado al ITL (hasta un 50%), información que servirá como insumo para el análisis y estructuración posterior de iniciativas.
Respecto de la coinversión, las bases definen que la contrapartida puede materializarse mediante aportes pecuniarios y/o no pecuniarios (valorizados), incluyendo infraestructura, equipamiento, capital humano, conocimiento técnico u otros recursos debidamente justificables y auditables. No obstante, los aportes no pecuniarios (valorizados) podrán representar como máximo un 20% del total de la contrapartida comprometida, debiendo el porcentaje restante corresponder a aportes pecuniarios.
En consecuencia, para efectos de este RFI, el porcentaje de coinversión se entiende sobre el costo total de la iniciativa, considerando tanto los aportes pecuniarios como los aportes no pecuniarios valorizados que formen parte de la estructura de financiamiento propuesta, respetando el límite máximo establecido para estos últimos.
Si. La entidad proponente podrá incorporar como entidades participantes a filiales extranjeras pertenecientes al mismo grupo empresarial, siempre que dichas entidades participen efectivamente en la ejecución de la iniciativa, sus aportes de contrapartida sean debidamente acreditables, verificables y auditables conforme a las Bases y normativa aplicable, y el proyecto cumpla con los impactos territoriales exigidos por el ITL.
Sí, una misma entidad proponente puede presentar más de una iniciativa. Las bases no establecen restricciones respecto al número de postulaciones que una entidad puede realizar en el marco de este RFI. Asimismo, una iniciativa puede abordar más de un desafío cuando exista una relación técnica clara entre ellos.
No obstante, para efectos de una mejor evaluación, clasificación y priorización de las propuestas, se recomienda presentar una iniciativa por cada desafío abordado, mediante formularios separados, aun cuando compartan elementos tecnológicos, capacidades o una arquitectura común. Esto permitirá describir con mayor claridad los objetivos, resultados esperados, actividades y mecanismos de implementación específicos asociados a cada desafío.
La acreditación del TRL debe sustentarse con antecedentes que demuestren el nivel de validación alcanzado por la tecnología, tales como informes técnicos, resultados de pruebas, pilotos, demostraciones o evidencia de uso en entornos relevantes u operacionales.
Cuando los componentes ya han sido validados en otros sectores, pero su aplicación al dominio hídrico-minero aún no ha sido demostrada, se recomienda justificar el TRL considerando el grado de integración y validación de la solución en el contexto específico del desafío.
En términos generales, el TRL se evalúa sobre la solución tecnológica integrada y su entorno de aplicación, más que sobre cada componente individual por separado.
Para esta etapa de RFI, es admisible presentar iniciativas con el sitio piloto por definir. Sin embargo, es importante que la propuesta responda a una necesidad o desafío de interés real para la industria y describa de manera preliminar su estrategia de validación en un entorno representativo.
Si la propuesta es seleccionada por el ITL y el proponente no tiene sitio donde pilotear la solución propuesta, el Instituto gestionará los medios para generar el desarrollo y validación en conjunto al proponente.
Los detalles asociados al sitio de pilotaje y eventuales acuerdos con terceros podrán ser desarrollados en etapas posteriores del proceso.
Sí. Para este tipo de iniciativas, el ITL contempla la posibilidad de coinvertir en infraestructura asociada a capacidades tipo test bed.
Asimismo, se espera que la entidad proponente describa y fundamente un modelo de operación sostenible preliminar, incluyendo aspectos como gobernanza, prestación de servicios tecnológicos, acceso de terceros, mecanismos de colaboración y potenciales fuentes de ingresos asociadas a la operación de la capacidad propuesta.
No existe un estándar de referencia predefinido por el ITL para este desafío. Se espera que la propuesta incorpore y fundamente los estándares de interoperabilidad y ciberseguridad OT/IT que estime pertinentes para la solución.
Asimismo, el desarrollo o adopción de estos estándares puede constituir una contribución relevante a la instalación de capacidades del ITL, en línea con lo señalado en la ficha del desafío A4.
Las bases establecen que las condiciones de propiedad intelectual derivada serán definidas mediante acuerdos entre las partes y reconocen libertad de negociación en su estructuración.
En este contexto, es recomendable que la propuesta considere mecanismos de retorno para el ITL acordes al nivel de inversión, aporte de capacidades y participación en el desarrollo de la iniciativa y los riesgos asociados, tales como derechos de acceso, licencias, royalties u otros modelos de valorización.
Sí. Las cartas de interés o apoyo pueden provenir de entidades ubicadas fuera de la Macrozona Norte. Lo relevante es que la iniciativa demuestre una contribución e impacto verificable en la Macrozona Norte, particularmente en la Región de Antofagasta, conforme a lo establecido en las bases.
En este sentido, se valorará la vinculación con actores nacionales e internacionales, siempre que las capacidades, resultados o beneficios generados contribuyan al fortalecimiento del ecosistema de innovación impulsado por el ITL.
Las actividades del Open ITL se realizarán en formato presencial. Las fechas, horarios y lugares de realización serán comunicados oportunamente por el ITL, a más tardar el 31 de agosto.
De acuerdo con las bases, esta instancia contempla espacios de interacción entre los participantes, el equipo técnico del ITL y otros actores del ecosistema, con el objetivo de promover el intercambio de información, la identificación de sinergias y oportunidades de colaboración. Los detalles de la agenda y actividades específicas serán informados junto con la convocatoria del evento.
De acuerdo con las bases, la inversión del ITL proviene del Aporte I+D y “solo el Instituto podrá invertir o gastar” dichos recursos. Por tanto, la coinversión del ITL no corresponderá en ningún caso a una transferencia de fondos al proponente.
La forma específica en que se materializará la coinversión dependerá de la estructura de la iniciativa y de los acuerdos que se definan en etapas posteriores. Esta podría considerar, entre otros mecanismos, capacidades, infraestructura, servicios tecnológicos, recursos ejecutados por el propio ITL u otras modalidades compatibles con la normativa aplicable.
Para efectos del RFI, se recomienda indicar el monto estimado de coinversión requerido por parte del ITL y describir cómo dicha participación contribuiría al desarrollo de la iniciativa.
Para este proceso, la contrapartida podrá estar compuesta por una combinación de aportes pecuniarios y no pecuniarios. No obstante, los aportes valorizados (no pecuniarios) podrán representar como máximo un 20% del total de la contrapartida comprometida, debiendo el porcentaje restante corresponder a aportes pecuniarios.
No. Las horas de investigadores, profesionales y personal técnico asignados a la iniciativa podrán ser consideradas como aporte valorizado cuando correspondan a recursos humanos de la entidad participante y sean susceptibles de acreditación, valorización y auditoría.
La valorización deberá corresponder al costo atribuible a la dedicación efectiva al proyecto. Los márgenes comerciales, utilidades o rentabilidades asociadas a dichos recursos no forman parte de la definición de aporte valorizado establecida para efectos de la contrapartida.
Sí. El concepto de corrientes salinas industriales debe entenderse en un sentido amplio e incluye corrientes líquidas industriales con alta carga de sales o contaminantes que requieran tratamiento, valorización o recuperación de recursos.
En ese contexto, podrían considerarse corrientes tales como aguas de contacto de mina, drenajes de ripios de lixiviación y aguas ácidas, siempre que la iniciativa se alinee con el objetivo del desafío de recuperar agua y/o subproductos de valor, reducir impactos ambientales y avanzar hacia esquemas de economía circular y minimización de descargas líquidas
No, el foco debe estar en la mitigación de pérdidas por evaporación y no en la transformación del sistema de disposición de relaves.
Sí. El desafío no restringe las soluciones a tecnologías específicas de flotación, lixiviación, extracción por solventes (SX) o electroobtención (EW). Lo relevante es que la propuesta contribuya a mejorar la eficiencia metalúrgica y a reducir residuos e insumos críticos, en línea con los objetivos y alcances definidos para el desafío.
Por lo tanto, pueden considerarse procesos o tecnologías alternativas a SX-EW, siempre que sean aplicables al contexto del desafío, cuenten con un TRL acorde a las bases y permitan demostrar mejoras técnicas, ambientales y operacionales respecto del estado del arte.
Dado que la etapa del RFI tiene un carácter principalmente exploratorio y de levantamiento de información, no existiría ningún inconveniente en que la postulación sea presentada por la startup desarrolladora y propietaria de la tecnología. Sin embargo, sería importante que en la respuesta se identifique la empresa interesada en implementar la tecnología y que ambas partes comiencen desde ya las gestiones necesarias para una eventual postulación en etapas posteriores.
Sí. Según las bases 2026, el aporte del ITL corresponde al 50% del presupuesto total del proyecto, mientras que la Entidad Proponente debe aportar el 50% restante.
Respecto de este aporte de la Entidad Proponente, al menos un 30% del costo total del proyecto debe corresponder a aporte pecuniario, mientras que el aporte valorizado (no pecuniario) puede representar como máximo un 20% del costo total.
El certificado de vigencia podrá corresponder a la Entidad Proponente y, cuando resulte pertinente atendida la estructura de la iniciativa, también a una o más de las entidades participantes o asociadas que tengan un rol relevante en el desarrollo de la propuesta, tales como el titular de la propiedad intelectual, la entidad que ejecutará la solución o aquella en cuyas instalaciones se realizará su validación o despliegue. Lo relevante es que la documentación presentada permita acreditar adecuadamente la existencia y vigencia de las personas jurídicas que participen de manera sustantiva en la iniciativa.
Tratándose de personas jurídicas constituidas en el extranjero, se aceptará el documento equivalente emitido por la autoridad competente del país de origen. En el caso de una sociedad constituida en Estados Unidos, será admisible el Certificado of Goog Standing. No se exige traducción oficial ni apostilla.

